Una reflexión escénica sobre la desaparición infantil y las secuelas que deja en quienes permanecen llega con Una jauría de rastreadores, obra que se pregunta desde el monólogo cómo hablar de esta realidad con niñas, niños y adolescentes, y de cómo hacerlos conscientes de esta situación que se vive dentro del país.
El Centro Cultural Helénico presenta la propuesta escénica de La Dudosa Teatro en donde la obra, a través de la narraturgia, los objetos animados y una sonoridad envolvente, recorre el pueblo de San Cipriano y a sus habitantes, mostrando y reconociendo sus peculiaridades sin dejar de lado las heridas que un terrible suceso ha dejado en todos ellos.
La trama sigue el viaje del maestro Dos Ojos, un profesor rural de teatro que llega diariamente a un pueblo que es tan pequeño que apenas cuenta con un semáforo, pero que alberga una casa de cultura color rosa. Allí, Samo, Yeyo, Beto y Ali toman clases de teatro durante las tardes. Tras un terrible suceso que ha marcado a la comunidad, los niños encontrarán en el juego —y con la ayuda de su maestro— las respuestas que en otros espacios no existen, así como la seguridad que los adultos no han logrado brindarles.
Construida como una autoficción en la que se retoman paisajes y situaciones del México contemporáneo, la puesta ofrece un vistazo a una realidad inminente: la desaparición percibida desde el punto de vista de las infancias y el modo en que la vida cambia tras la ausencia. Una jauría de rastreadores se convierte así en un diálogo con el espectador, una invitación a recorrer el camino hasta San Cipriano y a no rendirse en la lucha contra la ausencia.
Este es el primer texto dramático que La Dudosa Teatro lleva a escena, dándole sustento a través de la plástica escénica y la sonorización, siendo esta última una parte fundam ental del proyecto. De acuerdo con su producción, la música original crea atmósferas poderosas durante cada momento del viaje mientras se recurre al juego y a la infancia para nutrir las imágenes que los telones, objetos y colores del montaje ofrecen al espectador.
Con dirección y dramaturgia colectiva, el elenco en escena está conformado por Eduardo Cabrera Ramírez, acompañado de un equipo de producción constituido por Carlos Daniel Andrade Moreno en la composición e interpretación musical; Mariana Rosales Ramírez en la producción; Rodrigo Cabrera Ramírez en la escenografía, e Ixchel Velasco en el vestuario.
Una jauría de rastreadores se presentará el 23 y 24 de septiembre de 2026 con funciones el miércoles y jueves, a las 20:00 horas, en el Foro La Gruta. La actividad es de entrada libre en el Centro Cultural Helénico.
Este proyecto está conformado por Eduardo Cabrera como actor, quien también ha formado parte de la Compañía Municipal de Teatro de Aguascalientes, y participó en el Festival Internacional de Teatro de Calle de Zacatecas 2021 con La frontera vagabunda, mientras que en 2025 con El mundo en una caja, obra que también se mostró en el Festival de Intervenciones Urbanas 2026.
La obra hace conciencia sobre la desaparición infantil
La producción está a cargo de Mariana Rosales, ilustradora, muralista y comunicadora visual, quién diseñó la imagen de la 55° Feria del Libro de Aguascalientes y ha publicado libros infantiles en colaboración con autores de talla nacional, todo bajo su propia marca personal Rosita Romanov.
La composición musical a cargo de Daniel Andrade destaca por su sensibilidad en escena con una búsqueda que siempre se ha caracterizado por la excelencia musical y la expresividad sonora. Como compositor ha colaborado en diferentes proyectos musicales como Dary afrofusión (Música africana) y Gurumbé (Son Jarocho) gracias a su versatilidad interpretativa.
San Cipriano es el santo patrono para los males del corazón… pero aquí solo le rezan para que el amor regrese. 🫀
Una producción de La Dudosa Teatro.
🗓️23 y 24 de septiembre
📌Foro La Gruta 🕢20 h
🎟️Entrada libre pic.twitter.com/g3LhV2l4Qk— Centro Cultural Helénico (@Helenico) September 9, 2026


