La obra del artista oaxaqueño Fernando Andriacci, reconocida por el halo fantástico que imprime a sus pinturas y esculturas de animales, figuras humanas y formas vegetales, se puede apreciar en la exposición retrospectiva Alegorías de vida, abierta al público desde el día de ayer, 25 de septiembre, y hasta el 4 de diciembre, en el vestíbulo de la Torre BBVA en la Ciudad de México.
Conformada por 21 obras realizadas entre 2013 y 2026, la muestra da cuenta de la fuerza cromática y las formas caprichosas que caracterizan sus piezas, las cuales juegan hábilmente con la perspectiva y las dimensiones. ¿Qué no es posible? En las obras de este artista, en las que la pintura y el bronce se rinden a su imaginación, sí lo es. Los visitantes también podrán apreciar piezas en otras técnicas como mixografía, gis, colores pastel y cerámica, además de una escultura monumental que lleva el imaginario del artista a una escala arquitectónica.
Sus figuras, se lee en una lámina explicativa, funcionan como metáforas visuales de los estados afectivos y de los vínculos que forman parte de la experiencia cotidiana. “Lo fantástico se convierte así en un recurso para hablar de lo humano: de la alegría, la convivencia, los afectos y las vivencias que dan sentido a nuestra existencia. Cada personaje parece habitar un relato propio, pero al mismo tiempo establece un diálogo con quien observa”.

Y más adelante: “En este recorrido, Andriacci nos recuerda que la realidad también puede ser contemplada desde la imaginación: un territorio donde lo imposible adquiere forma, los personajes cobran vida y cada obra se convierte en una alegoría de nuestras propias experiencias”.
De acuerdo con el especialista Juan Carlos Montes, la obra de Andriacci (San Juan Bautista Cuicatlán, 1972), que comenzó a gestarse en la década de los 90, tiene la cualidad de evocar afectos, vínculos y experiencias de vida.
En este universo, explicó, el color no es un capricho o un simple adorno: ocupa un lugar protagónico, al igual que las formas geométricas, trazos y texturas, y los múltiples elementos que se pueden observar en cada pieza y que obligan al espectador a acercarse y detener la mirada para descubrir las múltiples historias contenidas en cada creación.

En su opinión, las obras pueden verse como un cuento donde no hay principio ni final, pero sí una “potencia cósmica y visual de Oaxaca”.
“Oaxaca no es solo un origen geográfico para el artista, es una epistemología, una forma de habitar y sentir el mundo. Es la cuna de una de las tradiciones plásticas más potentes de América Latina, heredera directa del taller de Rufino Tamayo y de esa estirpe que transformó la materia popular en vanguardia universal.
“El poder de Oaxaca radica en su capacidad para articular el mito con la vida cotidiana. Allá la tierra habla, los animales tienen memoria y el color no es pigmento, es luz encarnada y celebración. Andriacci toma esa fuerza telúrica y la traduce en un lenguaje contemporáneo. En sus piezas sentimos la vitalidad del festín, la riqueza del relieve, la herencia textil y esa magia poética donde lo sagrado y lo lúdico conviven en un mismo espacio”, expresó Montes durante el recorrido inaugural.
Una vida de alegorías en el arte
La trayectoria de Andriacci está vinculada con la riqueza plástica de Oaxaca. Se formó en espacios como el Taller de Artes Plásticas del pintor y muralista Rufino Tamayo y la Casa de la Cultura Oaxaqueña, donde tuvo contacto con distintas corrientes y referentes de la creación artística oaxaqueña.
Posteriormente, cofundó el Taller de Artes Plásticas Municipales y Pintura Monumental Rodolfo Nieto, como parte de una trayectoria que ha llevado su obra a distintos espacios y públicos dentro y fuera de México.
Desde los años 90, ha participado en numerosas exposiciones individuales y colectivas, tanto en México como en el ámbito internacional. Su trabajo forma parte de importantes colecciones privadas.
Alegorías de vida podrá visitarse hasta el próximo 4 de diciembre, de lunes a viernes, de 09:00 a 18:00 horas, en la Torre BBVA México, Paseo de la Reforma, Ciudad de México.

«Virgen de Guadalupe» de Fernando Andriacci. Fe y arte contemporáneo en una sola pieza. 58 x 63 x 21 cm, 11/20.
Precio en dólares: $10,000.00#SandraCuevasGaleríaDeArte pic.twitter.com/1RKOrRhZgD
— Sandra Cuevas Galería de Arte (@SandraCuevasGA) September 2, 2026
