Daniela Parra dirige Memoria en el asfalto, monólogo íntimo y poderoso, que transforma calles del Centro Histórico en mapa emocional, en nueva temporada en el foro alternativo del Centro Cultural Helénico, sábados y domingos hasta el 15 de marzo.
¿Qué pasa cuando una ciudad guarda la memoria de lo que amamos y lo que perdimos? Memoria en el asfalto es una historia de amor, soledad y pertenencia que se abre paso a través de su protagonista, Carlos Ordóñez, en este monólogo escrito por Aldo Martínez Sandoval.
Parra, que recién produjo Antígona González, el monólogo de Sara Uribe sobre los desaparecidos, que protagoniza Marina de Tavira en Teatro El Milagro, dirige ahora este otro unipersonal, nominado a los Premios Metropolitanos de Teatro, en 14 funciones.
Se trata de una experiencia escénica cercana y conmovedora que se vive a pocos metros del actor, donde la ciudad y los recuerdos se vuelven protagonistas.
La obra de Martínez Sandoval regresa para reencontrarse con el público en un espacio íntimo, donde cada espectador se convierte en testigo cercano de una experiencia profundamente humana.
Yo no nací, me despertaron”. Esa frase marca el inicio de un viaje emocional en el que un personaje camina —literal y simbólicamente— por el corazón de la ciudad, dejando que las calles, los nombres de países, la memoria prehispánica y los recuerdos personales activen la búsqueda de algo irremplazable: aquello que se ha perdido.
Memoria en el asfalto es una historia de amor, pero también un retrato de la inocencia, la madurez y la soledad que se esconden en los vínculos con los lugares que nos formaron. Es un monólogo que remueve referentes comunes y provoca una reflexión íntima sobre la memoria, el arraigo y la nostalgia urbana.
Daniela Parra recién produjo Antígona González
El proyecto nace de un ejercicio de colectividad encabezado por Carlos Ordóñez, quien convocó al dramaturgo Aldo Martínez Sandoval, colega y docente de Casa del Teatro, y a la directora Daniela Parra, con quienes comparte una trayectoria sólida dentro de la escena teatral mexicana, incluida la Compañía Nacional de Teatro.
El equipo creativo se completa con Juan Pablo Aguayo, en un proceso donde dramaturgia, dirección y actuación dialogan de forma orgánica.
“Viví en ese lugar muchos años de mi infancia, me protegió y curiosamente hasta el día de hoy es un sitio al que siempre vuelvo. Esta obra es un homenaje a cómo podemos amar profundamente los lugares y cómo esos recuerdos, aunque hermosos, también pueden doler”, dice Martínez Sandoval, sobre la pieza.
Con una duración de 75 minutos, Memoria en el asfalto se vive como una confesión compartida, una comunión escénica donde el público no sólo observa, sino acompaña.
El pasado es imposible de olvidar y más cuando lo ves diario como sucede en “Memoria en el asfalto”.
🗓️ Sáb. y Dom. 20 h 📍 Foro Alternativo
⌛ Hasta el 15 de marzo
🎟️Boletos en taquilla y en línea. pic.twitter.com/URSckbQm0W— Centro Cultural Helénico (@Helenico) February 4, 2026


