Le Laboratoire alberga Fénix, la exposición individual de la artista mexicana María José Romero, que se compone de 15 pinturas de gran formato que simbolizan el renacimiento, la transformación y la fuerza vital que emerge tras el fuego de la crisis.
Inspirada en la figura mitológica del ave fénix —símbolo universal de resurrección y renovación—, Fénix propone una exploración pictórica y espiritual del fuego como fuerza de destrucción y creación. En palabras de la artista: “El fuego no solo destruye: también revela. Basta rendirse a él para volver a la vida con los ojos abiertos.”
A través de gestos amplios y trazos enérgicos, Romero canaliza en cada lienzo un proceso catártico, donde cuerpo, emoción y materia confluyen en un mismo movimiento ritual. Las obras invitan a percibir la pintura como un espacio de alquimia, donde lo inconsciente se hace visible y la energía se transforma en color, textura y ritmo visual.
El curador Carlos E. Palacios destaca que la obra de Romero encarna “una apuesta por la transformación y la superación como proyecto vital”, entendiendo el acto de pintar como una danza sin coreografía predeterminada, en la que la artista se expande hasta los límites de su fuerza física y de la propia obra.
En esta nueva etapa, la pintura de María José Romero asume un lenguaje renovado, donde la materia cobra protagonismo y los colores adquieren una vitalidad inédita. En tonos carmesí, rosa y púrpura —evocando la legendaria “Púrpura de Tiro” de Fenicia, cuna del ave fénix—, sus lienzos vibran con una naturaleza exuberante, sensual y viva. Obras como El triunfo de las semillas, Donde crece lo salvaje o Phoenix celebran la fertilidad, el gozo y la alegría de vivir.
El recorrido expositivo inicia con la pieza Arder, imagen del fuego en su máxima expresión, y continúa con Fénix, pintura negra realizada en carbón que simboliza las cenizas del renacimiento. El conjunto revela el tránsito vital de la artista: de la combustión a la expansión, del duelo a la celebración.
Para Romero, Fénix no es solo una serie pictórica, sino un testimonio vivo de transformación interior: “Fue un trabajo alquímico: entregarme al fuego, sanar la herida, y renacer desde las cenizas. La transformación es, en última instancia, recordar lo esencial.”
En un plano más amplio, la artista extiende esta metáfora hacia lo colectivo, aludiendo a la necesidad de regeneración social:
“Las sociedades no pueden evolucionar sin revisar sus estructuras, narrativas y formas de convivencia. La transformación colectiva requiere diálogo, resistencia e imaginación.”
Fénix es así un manifiesto visual sobre la resiliencia: una invitación a entender el caos como fuerza evolutiva y la pintura como vehículo para el renacer.
- Fechas: 8 de octubre – 22 de noviembre, 2025
- Lugar: Le Laboratoire, Ciudad de México
- Curaduría: Carlos E. Palacios
- Obras: 15 pinturas de gran formato
María José Romero, detrás de Fénix
María José Romero (Ciudad de México) es una pintora cuyo trabajo explora los procesos de transformación interior a través de una práctica gestual y simbólica. Su obra ha sido descrita como profundamente catártica, oscilando entre la abstracción y la corporeidad vegetal.
Ha expuesto en México y en el extranjero, y su trabajo se distingue por su búsqueda constante de equilibrio entre el pensamiento, la emoción y la intuición.
Del 8 de octubre al 22 de noviembre de 2025, el espacio acogerá un conjunto de quince pinturas de gran formato que simbolizan el renacimiento, la transformación y la fuerza vital que emerge tras el fuego de la crisis.
CONVERSATORIO «RENACER DEL FUEGO» CON MARIA JOSÉ ROMERO Y CARLOS E. PALACIOS / SÁBADO 8 NOV, 13H – https://t.co/Jsqz6X1evZ pic.twitter.com/h3lXAZiDdo
— LE LABORATOIRE (@lelaboratoiremx) November 4, 2025




