Algunos recuerdos permanecen durante años, incluso cuando dejamos de hablar de ellos, para Gabriel Indra Camargo Hernández, conocido como Indraxus, uno de ellos comenzó durante su infancia, cuando vio a una mujer vestida de negro frente a una ventana. Su madre le dijo entonces que, si volvía a aparecer, cerrara los ojos y contara hasta tres.
Años después, mientras experimentaba con la cámara y forzaba deliberadamente sus posibilidades para provocar el error, revisó una de sus imágenes. La mujer estaba ahí otra vez.
De aquella coincidencia nace 333, una exposición que transforma aquella memoria en un recorrido fotográfico y espacial en el que las fronteras entre lo cotidiano y lo sobrenatural comienzan a desdibujarse.
Durante la ceremonia, Juan Pablo Cardona, director del Museo Archivo de la Fotografía, destacó que la exposición representa tanto la consolidación de una lente fotográfica propia como la posibilidad de que una mirada emergente encuentre espacios para mostrarse ante el público, en línea con el compromiso de este recinto por participar en la construcción de la memoria fotográfica del futuro.
“Conocimos el trabajo de Gabriel a través de una revisión de portafolios, su llegada a estos muros es resultado del vínculo que hemos construido con la Galería Abierta de Circo Volador y su coordinadora Nelly Rodríguez y de un proceso de formación visual en el que ha sido importante la visión y trabajo incansable de Mabe Guzmán, directora de Página en Blando.
Estos encuentros confirman algo de lo que creemos profundamente, el talento necesita oportunidades, interlocutores y muros donde hacerse visible”, subrayó.
Por su parte, Indraxus agradeció al Museo Archivo de la Fotografía y su equipo por la oportunidad y libertad para desarrollar la exposición, así como a quienes han acompañado su formación fotográfica.
Destacó especialmente el proceso de experimentación y exploración del azar que le permitió reunir proyectos que anteriormente concebía por separado y convertirlos ahora en una propuesta como 333.
“Juan Pablo me hizo ver cosas que no había visto, que son fruto de lo que ustedes van a observar. Tenía proyectos que yo veía por separado y que me comentaba que por qué no unificarlos. Muchas gracias por la libertad de poder hacer lo que yo imaginaba para esta exposición”, compartió.
Mabe Guzmán, directora de Página en Blando, señaló que el acompañamiento a Gabriel Indra durante casi nueve años le ha permitido observar su crecimiento como fotógrafo. Aseguró que permitir que los autores trabajen y tomen decisiones dentro de los espacios expositivos convierte estos lugares en laboratorios fundamentales para la formación y experimentación fotográfica.
“Ver la obra de Indra, me gusta mucho porque me parece muy honesta, trabaja su visión desde sus creencias, desde sus sueños, desde su propia historia de vida, por eso digo que es muy honesta su mirada crítica, la forma en cómo está experimentando, el atrevimiento, creo que eso lo ha traído también a este espacio”, dijo.
El recorrido comienza en el limbo, donde un espíritu, rodeado de sombras y una inquietante presencia femenina, adquiere poco a poco conciencia de sí mismo. La narración conduce después a un cerro, donde un perro intenta guiarlo de regreso al más allá mientras dos brujas advierten su presencia, en un encuentro de distintas temporalidades y dimensiones.
El viaje continúa por calles habitadas por muertos, sombras, demonios y brujas, donde el espíritu enfrenta a una entidad que intenta capturarlo. Una figura guardiana finalmente lo rescata y lo conduce hacia la luz, en un tránsito que culmina con la posibilidad de regresar a su mundo a través de la reencarnación.
333 no termina en las fotografías de Indraxus
El espacio del museo también forma parte de la narración. En una de las puertas, un rostro de gran formato aparece fragmentado entre los paneles de vidrio, como si aquella presencia femenina hubiera conseguido atravesar la imagen para instalarse en el propio recinto.
El @mafcultura albergó la inauguración de la exposición “333”, de Gabriel Indra. 📸
Esta muestra se construye con atmósferas en las que lo cotidiano adquiere una dimensión inquietante, casi ritual. A la figura humana se le ve vulnerable, poderosa, distante o deliberadamente… pic.twitter.com/cBjifgkRgB
— Secretaría de Cultura de la Ciudad de México (@CulturaCiudadMx) September 12, 2026
Al finalizar el acto protocolario, los asistentes recibieron una impresión de una de las fotografías de Indraxus cómo obsequio, llevándose consigo una parte de este universo construido a partir de una memoria que comenzó frente a una ventana y que, muchos años después, volvió a aparecer dentro de una fotografía.
La exposición fotográfica 333 permanecerá abierta al público hasta el 18 de octubre de 2026 y podrá visitarse martes a domingo, en un horario de 10:00 a 17:00 horas, en el Museo Archivo de la Fotografía, ubicado en República de Guatemala 34, Centro Histórico.

