Hubo de todo en el primero de los dos conciertos de Los Tigres del Norte en su regreso al Auditorio Nacional: una tumba falsa, puertas negras, pacas de a kilo, una camioneta gris y un carro rojo, una reina del sur…, en una velada donde los acordeones de Jorge y Eduardo Hernández crearon una atmósfera de historia, pero, en algún momento del espectáculo, una traición desató la balacera y sonaron 7 balazos.
También hubo momentos para recordar a los migrantes, a todos aquellos que después de décadas de que nació la canción, Estados Unidos sigue siendo “La jaula de oro” para millones de mexicanos.
👏🏽Más de medio siglo de música, identidad y hermandad se unen para darnos una increíble presentación de Los @tigresdelnorte pic.twitter.com/X2aCZU2pC0
— Auditorio Nacional (@AuditorioMx) April 4, 2025
“Cada uno de nosotros tenemos a alguien que queremos, pero no podemos ver porque está del otro lado, pero siempre llevan consigo su fortaleza. Ser mexicano es único y gracias a ellos nos esforzamos. Queremos dedicarles este show”, comentó Jorge Hernández.
También llegaron mariachis para el Son de la negra y acompañar a los felinos con una antología de covers de canciones que popularizó Vicente Fernández: “Mujeres divinas”, “Por tu maldito amor”, “Hermoso cariño” y “Los mariachis callaron”. Y llegaron las emociones fuertes con temas como “La puerta negra” y, sobre todo, “Contrabando y traición”, el tema de Camelia la Texana (de quien la compositora Gabriela Ortiz escribió una ópera ya).
«Es una canción sobre una mujer sin la cual Los Tigres del Norte no serían lo que son ahora», así la anunciaron.
La presentación de la banda de Sinaloa, que bien pudo llamarse Los Hernández, pero dio el zarpazo para convertirse en un icono de la música regional popular en México y en Estados Unidos con un nombre que nomás de escucharlo uno se pone a cantar, se inició con “Pan y Miel” el reencuentro en vivo con su público capitalino, pero todavía no eran ellos, sino un video telonero en las pantallas del Auditorio Nacional, y el público se impacientaba. Después, vino otro video con “Ni parientes somos”.
Ya con la atención total del público puesta con ansiedad sobre el escenario mientras en las pantallas se acumulaban las imágenes con cartas de lotería mexicana alusivas a la gira del grupo La Lotería Tour 2025, que también motivó el vestuario de Jorge, Hernán, Luis y Eduardo Hernández y del baterista Óscar Lara, quien a mitad del concierto salió del escenario y sólo regresó casi al final del gran show.
Poco después de las 23 horas retaron al público a ver quién se iba primero, después 3 horas de música con sello clásico de primer mundo y más de una treintena de canciones.
Los Tigres del Norte, el más joven de los cuales ronda los 60 años, todavía se dieron de invitar al público que no dejó butaca vacía en el Auditorio Nacional a regresar al segundo concierto en ese escenario. ¿De dónde sacan tanta energía?, se pregunta uno. Y entonces uno recuerda la última carta que muestran en su video promocional con la lotería mexicana: la carta de El Diablo.