Larga fila
Se formó en la fila de la vida. Esperó y siguió esperando hasta que al fin tocó su turno, pero quien atendía en el mostrador… era la muerte.
Dr. Gulliver
-Abra su boquita por favor. Ahora no me cierre sus ojitos porque los voy a revisar. Présteme su bracito para tomarle la presión… listo, ya terminamos.
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Los resultados de esa revisión médica fueron favorables, pero surgió en el paciente un repentino y severo síndrome de Liliput.
Fin(ito)
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