El Centro Nacional de las Artes (Cenart) presenta Yo nunca parí, creación interdisciplinaria sobre la violencia obstétrica que, desde el humor, el teatro físico, los objetos y la multimedia cuestiona los protocolos médicos, la autonomía de los cuerpos y nuestra manera de llegar al mundo.
A cargo de la compañía Del otro lado teatro, esta obra parte de grandes interrogantes: ¿cómo hacer pasar una sandía por una alcancía? y ¿por qué México es uno de los países con mayor tasa de cesáreas? Así las personas asistentes se encontrarán con médicos, enfermeras y pacientes; distintos hospitales, estratos sociales y maneras de entender el cuerpo y el nacimiento.
Situaciones absurdas, delicadas, violentas o profundamente humanas se suceden en un sistema de salud atravesado por la urgencia y la sobrecarga de trabajo. También aparecen otras voces: doctoras que hablan de sexualidad, placer y de la posibilidad de pensar nuestros cuerpos de otra manera.
En medio de este caos llega María, una mujer que, como tantas otras, quiere parir de forma natural, por vía vaginal y no por cesárea. Pero hay algunos inconvenientes biológicos y, sobre todo, un bebé que no parece tener ninguna intención de salir. ¿Para qué abandonar ese lugar cálido donde la alimentan, la protegen y donde, en teoría, nadie puede hacerle daño?
Así, mientras afuera se cuentan centímetros de dilatación, contracciones, pulsaciones y minutos, adentro empiezan a crecer otras preguntas: ¿Por qué habría que querer nacer? ¿Duele llegar al mundo? ¿Qué sucede cuando el primer contacto con él está atravesado por el miedo, la prisa o la violencia?
Más allá de la violencia obstétrica, Yo nunca parí habla también del miedo a nacer, a sufrir, a ser heridos. Y quizás de algo todavía más sencillo y difícil: de nuestra necesidad de sentirnos protegidos cuando, por fin, nos atrevemos a salir. Cuenta con la dirección de Guillermo León y de la francesa Maïté Elissalt, beneficiaria del Programa de Interacción Cultural y Social (PICS) del Sistema de Apoyos a la Creación y Proyectos Culturales.
Yo nunca parí es una tragicomedia sobre la violencia obstétrica, pero también sobre el nacimiento, el deseo y el poder de decidir sobre nuestros cuerpos. Una pregunta escénica, irreverente y poética sobre algo que creemos conocer perfectamente: ¿Qué significa, realmente, parir?
El tiempo se distorsiona, los objetos médicos se transforman y el protocolo hospitalario se vuelve una máquinaria absurda, violenta y delirante. Humor negro, tensión física y poesía visual cuestionan las dinámicas de deshumanización institucional alrededor del cuerpo femenino y la maternidad.
Del otro lado teatro desarrolla proyectos escénicos interdisciplinarios que abordan problemáticas sociales desde el teatro de objetos, los títeres, el teatro físico y la multimedia.
Yo nunca parí tendrá únicas tres funciones
Entre sus montajes se encuentran Pacamambo, de Wajdi Mouawad (2015-16), sobre la pérdida de un ser querido en las infancias; Un niño en el jardín (2023-24), de Daniel Danis, coproducido con Los Endebles y La Desquicié Teatro, que aborda la paternidad, el racismo, la xenofobia y el rechazo; y Huella de papel (2024-25), unipersonal sobre la memoria, el TDAH y las exigencias sociales y profesionales hacia una actriz mayor de 40 años.
Yo nunca parí ofrecerá solo tres funciones, del 2 al 4 de octubre, viernes, a las 19:00 h; y sábado y domingo, a las 18:00 h, en el Foro Experimental Black Box. La entrada tienes un costo de 180 pesos y los boletos están a la venta a través de la página cenart.comprarboletos.com.
No tener hijos también es una forma de resistencia. ¿No lo crees? Ven a ver 𝗬𝗼 𝗻𝘂𝗻𝗰𝗮 𝗽𝗮𝗿𝗶́. Anticipa tus boletos: https://t.co/usXePYFxbL pic.twitter.com/RdpgmDMWMy
— Centro Nacional de las Artes (@cenartmx) September 18, 2026


