Un siglo antes del nacimiento de Cecilia Eguiarte, Richard Strauss compuso su lied Cäcilie (Cecilia), con la que la soprano mexicano abre este domingo 29 de marzo su recital Tragedia y éxtasis, en el que busca rendir homenaje a las mujeres como intérpretes y compositoras, con Ángel Rodríguez al piano.
“Es para conmemorarnos en este mes de la mujer, a la mujer en escena, a la mujer intérprete, a la mujer creadora. Y al final tendremos una sorpresa de música mexicana, con compositoras”, señala la artista.
“Es un programa que hicimos para recorrer diferentes culturas y estilos: la primera parte, vamos a hacer lieder y romanzas rusas; en la segunda, zarzuela y opereta”, comenta en entrevista la cantante y actriz sobre la presentación en auditorio Blas Galindo del Centro Nacional de las Artes, a las 13:30 horas.
El programa incluye piezas escritas por los compositores para la voz femenina, según explica Eguiarte: Richard Strauss, Sergei Rachmaninoff, Nicolai Rimsky-Korsakov, Reynaldo Hahn, Francis Poulenc, Charles Gounod, Giacomo Puccini, George Bizet, Pablo Luna, Ruperto Chapí y Emmerich Kálmán.
“Será un juego de emociones. Vamos a explotar, regresar, explotar. Se trata de vivir las emociones y las tragedias, por eso se llama Tragedia y éxtasis, la dualidad que existe en el canto lírico todo el tiempo. Dentro de la ópera hay muchos puntos de clímax, otros de dolor. La tragedia reflejada en el dolor, en la tristeza, en los desencuentros; y el éxtasis en lo etéro, en el amor, en lo que te lleva a sentir la música desde la alegría, como en la zarzuela”, dice Eguiarte, quien estrenó en México lieder de Alma Mahler.

Eguiarte (Ciudad de México) es una de las sopranos jóvenes más destacadas, con estrenos de óperas contemporáneas mexicanas, como Luciérnaga (2018), de la multiganadora de Grammys Gabriela Ortiz, con libreto de Silvia Peláez, sobre la poeta uruguaya Alcira Soust Scaffo; y La sed de los cometas (2023), de Antonio Juan-Marcos, texto de Mónica Lavín, sobre otra poeta, sor Juana Inés de la Cruz.
Protagonizó en 2019 El gran macabro, György Ligeti, en la sala Nezahualcóyotl; y, en 2025, el estreno en México, en el Palacio de Bellas Artes, de Un re in ascolto, de Luciano Berio. A finales de abril, regresa a este escenario como Salud, en La vida breve, de Manuel de Falla, también con la Compañía Nacional de Ópera. Además, debutó en Alemania en 2024 con Madama Butterfly y en cine con Muda.
“Armamos un arco dramático sobre las voces femeninas. Cómo ha sido el corazón emocional y dramático de muchas óperas y de muchos compositores”, añade sobre su presentación en el Cenart.
Aunque lleva años trabajando con Ángel Rodríguez, pianista acompañante de cabecera del tenor Javier Camarena y que también ha tocado con Ramón Vargas y Rolando Villazón, Eguiarte comparte emocionada que el recital en el auditorio Blas Galindo será el debut de ambos juntos en un espectáculo.
“Es increíble que me acompañe Ángel Rodríguez. Sabemos que es el máximo acompañante clásico del mundo. Es uno de los top, quien ha acompañado a los máximos exponentes, llevo trabajando cuatro años con él. Estoy emocionada. Será nuestro primer recital juntos de sol a sol, ya antes estuvimos en la obra de teatro Viva Callas”, añade la soprano egresada de la Facultad de Música de la UNAM.
El rigor y la introspección del repertorio alemán dialogan con la intensidad emocional y el dramatismo del lenguaje ruso, mientras que la vitalidad y el color del romanticismo en la ópera y la zarzuela iluminan el cierre del programa.
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— Centro Nacional de las Artes (@cenartmx) March 23, 2026
Cecilia Eguiarte, una de las sopranos jóvenes más destacadas
Destacó que el pianista cubano tiene un vasto bagaje musical y un conocimiento profundo de la música lírica, además de un entendimiento de la voz, incluso para géneros como la zarzuela, que ella cantará.
“Ángel Rodríguez logra captar la esencia de la orquesta y la lleva al piano, lo que refuerza el poder de la música. Y acompaña a la voz de una manera en que la vuelve también muy potente”, añade Eguiarte.
Durante cuatro años el pianista ha sido coach de la soprano, quien destaca la conexión entre ambos.
“En la parte musical, en la parte emocional, él sabe exactamente la emocionalidad que requieren las armonías, no sólo desde el texto, sino también desde un conocimiento armónico, que es muy importante. Tenemos una conexión en el escenario musical y espiritual, que queremos compartir”, dijo.