El Primer Festival del Pan Dulce reúne a más de 30 productores de pan tradicional provenientes de la Ciudad de México y otros estados para compartir la riqueza cultural de su profesión en la Utopía Elena Poniatowska Amor.
Con motivo de la Declaratoria de “Los saberes y prácticas del pan dulce tradicional en la Ciudad de México” como Patrimonio Cultural Inmaterial en la Ciudad de México, el Primer Festival de Pan Dulce Mexicano ofrece una enorme variedad producciones, con más de 300 panes diferentes para probar, desde el pan dulce tradicional, hasta pan dulce elaborado con masa madre.
Este viernes, en la Gaceta Oficial de Ciudad de México se publicó el decreto por constituir una manifestación de la memoria colectiva, las tradiciones, las costumbres y las celebraciones familiares y comunitarias, así como de los conocimientos transmitidos de generación en generación por la comunidad panadera.
Con una emoción y un orgullo enorme, celebramos la gran inauguración del “Primer Festival del Pan Dulce Mexicano” en la Utopía Elena Poniatowska Amor.
Y la noticia no podría ser mejor: ¡El pan dulce mexicano ahora es Patrimonio Inmaterial de la Ciudad de México! 🥐✨
Ven vivir… pic.twitter.com/aYHzE2qFeX
— Secretaría de Cultura de la Ciudad de México (@CulturaCiudadMx) September 12, 2026
Además de que posee un amplio abanico de piezas únicas por sus sabores, colores y texturas, representativas de una gastronomía que enaltece al país y destaca internacionalmente por la diversidad de sus ingredientes, así como un sistema cultural complejo integrado por técnicas, conocimientos, expresiones, valores simbólicos y prácticas sociales vinculadas con la elaboración, distribución y consumo.
En la ceremonia de inauguración del festival, Ana Francis López, secretaria de Cultura de la Ciudad de México, reconoció que esta declaratoria no solo reconoce a los productos, sino principalmente a quienes se han dedicado al oficio de panadero y sus conocimientos.
“No estamos declarando Patrimonio solamente a una concha, una chilindrina, un garibaldi, un puerquito, o un pan de muerto. Estamos reconociendo algo mucho más grande, los saberes que hacen posible que esos panes existan. Reconocemos las manos de los panaderos, las técnicas que se aprenden mirando, haciendo y repitiendo, las recetas que pasan de una generación a otra. Los conocimientos sobre los ingredientes, los tiempos, las temperaturas y los hornos”, señaló.
La secretaria de Turismo de la Ciudad de México, Alejandra Frausto, destacó que el festival puede considerarse parte del Plan de Salvaguardia, entre las medidas diseñadas con las que se pueda garantizar la transmisión y visibilidad de sus conocimientos y técnicas.
“Eso es parte de un Plan de Salvaguardia. Y aquí adelantaron la tarea, porque este festival ya es un plan de salvaguardia. Este festival ya está representando que todas las personas que imaginaron qué pan iban a traer, qué diversidad iban a mostrar a la gente con todos los gustos”, aseguró.
Por su parte, Julián Castañón Fernández, presidente de la Cámara Nacional de la Industria Panificadora, compartió cifras sobre las cadenas productivas que intervienen en la elaboración del pan dulce, en el número de negocios registrados, así como en la aportación de esta industria a la economía del país.
“En México hay 59 mil 320 panaderías que ocupan a alrededor de 615 mil personas, y estamos hablando de la cadena trigo, harina, proveedores, pan, es decir, toda la cadena completa, estamos hablando de que participan en nuestra cadena productiva, en nuestra cadena económica, cerca de un millón y medio de personas. Del 1.5 al 1.8 por ciento del PIB nacional tiene que ver con nosotros. Sí, somos la mayor parte pequeñas empresas, pero tenemos una actividad importante, muy importante dentro de la actividad económica del país”, explicó.
Al acto protocolario también asistió Ricardo Santana Gómez, director general de Desarrollo Económico en la Secretaría de Desarrollo Económico de la Ciudad de México.
Asimismo, presenta actividades abiertas al público como charlas con los panaderos y chefs expositores, un museo vivo donde se puede ver en tiempo real la producción del pan, y una sección para conocer la historia de esta hermosa tradición y un foro al aire libre para disfrutar de música en vivo. La programación inició con una conversación de Carlos Viesca González titulada “El Pan Dulce ¿Patrimonio que se come?” Y la de Ángel Martínez titulada “Las Cuatro Regiones de San Luis Potosí.
Festival del Pan Dulce contó con más de 30 panificadores
La programación continuó con las charlas “Pan de tuna y garambullo” de Ricardo Quistian, y “Caso de éxito” por Jlaen González. Ángel Castañón Rivera, ganador al Panadero de las Américas 2026, impartió “Tendencias de la panadería”, y finalmente Inga Hernández González presentó “Amasando la tradición: el pan en la vida cotidiana de la Ciudad de México”.
El chef José Lulo Ubaldo presentó su charla “Capacitación y profesionalización del oficio”; Oliverio Cruz Gutiérrez, compartió “La panadería michoacana: una historia viva de nuestras tradiciones”; Luis Gabriel Portillo impartió “De los errores se aprende (o se empieza)” y finalmente la chef Gaby Ramírez se encargará de “Perspectiva de la formación de las mujeres en la panadería actual”.


