Inspirada en el cuento Swing Café, de Carl Norac, Un swing para insectos –escrita y protagonizada por Norma Torres, bajo la dirección de Nohemí Espinosa– invita a mover el cuerpo y el alma al ritmo del swing.
Desde el primer acorde, los asistentes –en su mayoría niñas y niños– se sumergen en el mundo de Zazú, una cigarra que descubre un ritmo que le revoluciona las alas y la vida.
La Coordinación Nacional de Teatro y la compañía La Torre de los Cuentos presentan una entrañable y rítmica puesta en escena que, con alas, música en vivo y mucho corazón, llena de magia el Teatro El Granero Xavier Rojas del Centro Cultural del Bosque, los sábados y domingos a las 12:30 h, hasta el 31 de agosto de 2025.

Zazú vive en Río de Janeiro, donde un día escucha, por casualidad, música swing a través de un fonógrafo que llevaron las hormigas negras. Ahí nace su sueño: viajar a la ciudad donde nació ese ritmo contagioso, Nueva York. Pero hay un obstáculo, ella es un insecto. La travesía parece imposible, hasta que la pérdida de su inseparable amiga, la mariposa Lila, le da el impulso para desplegar sus alas y lanzarse al mundo.
La puesta en escena es un viaje físico, emocional y simbólico. Entre aplausos, canciones y mucho baile, Un swing para insectos entrelaza teatro, narración oral y música en vivo para celebrar la multiculturalidad y el valor de atreverse a soñar, a migrar para crecer y conocer cosas nuevas.
En el escenario, a la actriz la acompañan Los Swingones (Benjamín Escalona, Mark Slap, Pavel González, Luis Guerrero y Gerardo Olivares), que interpretan música en vivo, lo que hace vibrar cada rincón del teatro y provoca que los pequeños espectadores –y también los grandes– se dejen llevar por el ritmo.

Un swing para insectos
Swing Café, de Carl Norac
Carl Norac nació en Mons, Bélgica, en 1960. Bajo la influencia de un padre escritor y una madre actriz, pasó su infancia montando pequeñas obras de teatro junto a sus compañeros de juego. Más adelante, su padre los llevó a vivir en medio del bosque. El resultado: cada uno de sus libros resalta la importancia de la naturaleza.

De adolescente, Norac escribía poesía y su primer premio literario lo obtuvo a los 18 años. Luego de viajar por el mundo, trabajó como profesor de francés, guionista y periodista, hasta que se dedicó por completo a su pasión: escribir. Además de poesía ha escrito obras de teatro y cuentos infantiles, algunos de los cuales se han traducido a más de 39 idiomas.
Los insectos saben bailar 🎷✨
“Un swing para insectos” Zazú, una pequeña cigarra brasileña, descubre el swing y sueña con llegar a Nueva York. Pero, ¿cómo lo logrará siendo solo un insecto? Acompáñala en esta entrañable historia llena de música, amistad y grandes sueños.… pic.twitter.com/v4IqQdF4jw
— Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura (@bellasartesinba) August 1, 2025
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