El Festival Internacional Cervantino inició su edición 54 con la entrega de la Presea Cervantina al Cuarteto de Cuerdas Latinoamericano, en reconocimiento a su contribución en la difusión e interpretación del repertorio musical hispanoamericano.
Durante 16 días, recintos, plazas y callejones de la capital de Guanajuato se convierten en puntos de reunión comunitario, que reafirman su vocación como espacios de encuentro en los que tradición y contemporaneidad dialogan y fortalecen la circulación artística, la cooperación cultural y la proyección global de las artes escénicas.
Fundado en México en 1982, el Cuarteto Latinoamericano destaca como un referente imprescindible de la música de cámara. Con una trayectoria internacional y galardonado con múltiples premios Grammy Latinos, el ensamble difunde la vasta creación musical de América Latina.
Mike Patton conquistó la Explanada de la Alhóndiga de Granaditas durante la inauguración del #54FIC.
La noche cerró con una gran sorpresa: la participación del Mariachi Gama 1000. 🎺🇲🇽 https://t.co/zdYQQGLyDf
— Festival Internacional Cervantino (@cervantino) October 4, 2026
El ensamble reúne a los hermanos Saúl, Arnaldo y Álvaro Bitrán junto a Javier Montiel. Los violinistas Saúl y Arnaldo aportan un virtuosismo brillante en los instrumentos agudos. Por su parte, Javier dota al sonido de una calidez profunda desde la viola. Y Álvaro complementa la estructura armónica con la resonancia grave del violonchelo. La unión familiar y artística mantiene una cohesión sonora excepcional tras cuatro décadas de trabajo ininterrumpido.
Por convertir la práctica escénica en un territorio de diálogo, compromiso y comunidad la Presea Eugenio Trueba Olivar fue concedida a la creadora escénica Sara Pinedo. Mientras que el Reconocimiento al Periodista destacado correspondió al también investigador independiente, historiador y académico, Velio Ortega, cuya trayectoria abarca varias décadas en diversos medios impresos y audiovisuales.
Tras el acto protocolario los sonidos de emergencia como alarmas y megáfonos, la fusión de estilos, el registro vocal de más de seis octavas se hicieron presentes durante el concierto de Mondo Cane con Mike Patton, un proyecto de vanguardia y música experimental que en la primera velada de la 54 edición del FIC sumergió al público a una propuesta de reinvención de temas clásicos italianos que transitaron por décadas y compositores, desde Ennio Morricone, Gino Paoli, hasta llegar a Juan Gabriel y Álvaro Carrillo.
Como una extensión de los proyectos Faith No More, Mr. Bungle, Tomahawk y Fantômas –que anteceden la experimentación sonora de Patton–, en la fiesta cervantina la mezcla de instrumentos y géneros como el metal, el jazz y la ópera provocaron el desborde de energía de las y los espectadores que llenaron la explanada de la Alhóndiga de Granaditas desde minutos antes.
Como algo natural para uno de los compositores más prodigiosos y versátiles de la música contemporánea, el concierto estuvo plagado por un desfile de instrumentos llevados al límite. El piano de cola, los teclados, sintetizadores, el equipo técnico como mezcladoras de audio, el bajo, el chelo, la guitarra acústica, la eléctrica, el banjo, el saxofón, la trompeta, el clarinete, la flauta, la batería y las percusiones crearon atmósferas descomunales cargadas de emoción y ovaciones por parte del público.
Los arreglos en Urlo negro; Il cielo in una stanza, Senzafine, Deep down, Che notte!, entre otras piezas del repertorio destacaron la potencia y versatilidad de la música en uno de los escenarios más emblemáticos del FIC.
Presea Cervantina entre los reconocimientos entregados
Hacia el cierre del concierto, Mondo Cane con Mike Patton dejó claro que no eran suficientes 25 músicos y un vocalista en el escenario, y el mariachi Gama 1000 se abrió camino para irrumpir con un tinte sonoro muy mexicano y marcar la noche con un encore en el que se interpretaron los temas La llorona, Retrovertigo, Luz de luna y Hasta que te conocí.
La propuesta orquestal y cinemática en vivo deslumbró por una sección de 12 violines, la participación del director de orquesta argentino Cheche Alara, el bajista Dario Rosciglione, el guitarrista Alessandro Stefana, el baterista Scott Amendola, el percusionista William Winanten, el tecladista Enrico Zavalloni, mientras que en los vientos estuvo Enrico Gabrielli, Olivia Mainville en el theremín, Matt Rohde en sampler y electrónica, y en el coro Claudia Puglisi, Valeria Vasta y Roberta Lizzio.

