Los cantantes Arturo Chacón, Ramón Vargas y Alfredo Daza serán las estrellas de la temporada 2026 de la Compañía Nacional de Ópera (CNO) e incluso el primero de ellos ofrecerá una gala de canción popular mexicana, con temas de Juan Gabriel y José José, entre otros, en el Palacio de Bellas Artes.
“Vamos a tener una gala de Arturo Chacón, que en realidad es un homenaje que la CNO quiere hacerle a la canción popular mexicana. Nos parece importante rendirle tributo a la canción popular mexicana porque entendemos que le ha dado increíblemente mucho al género operístico, muchos cantantes que hoy son célebres artistas han salido o han iniciado en la canción popular mexicana”, dijo Marcelo Lombardero, director artístico de la institución, al presentar la temporada 2026 en la sala Adamo Boari.
“A veces me preguntan por qué hay tantos buenos cantantes mexicanos en el mundo. A teatro que uno va, yo tengo la suerte de estar vinculado a muchas casas operísticas en todo el mundo, siempre hay uno, dos, tres cantantes mexicanos en el elenco. Y cuando me preguntan por qué, tengo una idea, una teoría.

“Primero, obviamente la cultura mariachi es importantísima en este sentido. Y ustedes saben que para cantar mariachi hay que tener técnica, porque a la segunda canción ya no puedes cantar si no tienes. Los cantantes populares están dotados de una técnica, obviamente particular”, agregó el funcionario.
Las óperas serán: el estreno en México Ascenso y caída de la ciudad de Mahagonny, de Kurt Weill y Bertolt Brecht; Werther, de Jules Massenet, Tosca, de Giacomo Puccini; el programa doble: La señora en su balcón, de Luis Sandi, con texto de Elena Garro, y Cavalleria rusticana, de Pietro Mascagni.
También destaca la reposición de La señora en su balcón, de Luis Sandi, con texto de Elena Garro.
Acompañado por Haydeé Boetto Bárcenas, subdirectora general de Bellas Artes, y Lilia Maldonado, subdirectora artística de la CNO, Lombardero refirió que la próxima temporada mantiene un discurso.
“La misión de una programación tiene que ver con varias cosas. En principio, uno tiene un discurso y claramente está cruzado por el arte, la política, el poder, la crítica al buso de tal poder, una mirada crítica también al sistema, pero, además también contamos con realidades, con los artistas con los que podamos contar y también con nuestras capacidades económicas”, respondió el director artístico a la pregunta sobre criterios para elegir óperas y el presupuesto, que precisó será de 38 millones de pesos.

Agregó que la temporada articula ópera, conciertos sinfónico-corales y proyectos escénicos desde una perspectiva contemporánea, en diálogo con la tradición y los grandes temas de la condición humana.
Busca un equilibrio sostenido entre tradición y modernidad y propone una lectura del repertorio operístico como reflejo de su tiempo, con obras queabordan problemáticas sociales, políticas y de género desde diversas estéticas y periodos históricos, subrayando la vigencia de títulos que continúan dialogando con el presente y confirmando el carácter atemporal de las grandes creaciones artísticas.
La estructura de la temporada se organiza en torno a tres ejes fundamentales: las producciones operísticas; los conciertos a cargo de los cuerpos artísticos estables —el Coro y la Orquesta del Teatro de Bellas Artes—, y las actividades del Estudio de la Ópera de Bellas Artes (EOBA), programa orientado a la formación y proyección de jóvenes cantantes mexicanos.
La temporada operística inicia en marzo con el estreno en México de Ascenso y caída de la ciudad de Mahagonny, de Kurt Weill y Bertolt Brecht, una de las obras más representativas del siglo XX.
Esta ópera plantea una crítica directa y mordaz a la sociedad capitalista mediante una audaz combinación de géneros musicales que integra jazz, música popular y estilos clásicos. La obra aborda la decadencia moral y el vacío del consumismo desenfrenado, y articula una dramaturgia que cuestiona los modelos económicos y morales de la modernidad.
La puesta en escena estará a cargo de Marcelo Lombardero; la dirección concertadora será de Srba Dinić, y la dirección huésped del Coro, de Luis Manuel Sánchez, en una producción que ha sido presentada y premiada en diversos países de América Latina.
En el marco del 150 aniversario del natalicio de Manuel de Falla, en abril se presenta el programa doble El amor brujo / La vida breve, resultado de una colaboración artística entre la Compañía Nacional de Ópera y la Compañía Nacional de Danza.
La propuesta integra música, canto y movimiento en una concepción escénica unitaria. Bajo la concepción escénica y coreográfica de la española Nuria Castejón, la dirección concertadora de Abdiel Vázquez y la dirección huésped del Coro de Rodrigo Elorduy, ambas obras se articulan en un mismo entorno dramático, permitiendo reflexionar sobre el conflicto de clases, la libertad individual y el peso de las tradiciones sociales.
La programación continúa en mayo con Werther, de Jules Massenet, obra fundamental del repertorio francés del siglo XIX basada en la novela de Johann Wolfgang von Goethe.
La ópera profundiza en la introspección emocional y el desarrollo psicológico de los personajes a través de una escritura vocal refinada. En esta producción, el tenor mexicano Ramón Vargas interpreta el papel protagónico, con la dirección concertadora de Rodrigo Sámano, la dirección de escena de Juliana Vanscoit y la dirección huésped del Coro de Rodrigo Cadet.

En octubre se presenta Tosca, de Giacomo Puccini, uno de los títulos más emblemáticos del repertorio operístico. La obra mantiene plena vigencia por su tratamiento del poder, la violencia, el acoso y el cuerpo femenino como territorio político, a través de una intensa fusión entre música y drama.
La producción contará con dos elencos integrados por Arturo Chacón Cruz, Alfredo Daza y María Fernanda Castillo. La dirección concertadora estará a cargo de Stefan Lano; la dirección de escena, de Luis Miguel Lombana, y la dirección huésped del Coro, de Rodrigo Elorduy.
Hacia el cierre de la temporada, en diciembre, la CNO presenta el programa doble La señora en su balcón, de Luis Sandi, con texto de Elena Garro, y Cavalleria rusticana, de Pietro Mascagni.
Esta propuesta pone en diálogo una obra fundamental del repertorio mexicano del siglo XX con un título emblemático de la ópera italiana, abordando distintas miradas sobre la memoria, la identidad femenina y las pasiones humanas. La puesta en escena marca el debut en México de Nicola Beller Carbone como directora escénica, con la dirección huésped del Coro de Rodrigo Cadet.
Ramón Vargas y Alfredo Daza, las estrellas de la temporada 2026
La temporada de conciertos inicia en febrero con Cuatro interludios marinos y Passacaglia de Peter Grimes, de Benjamin Britten; la Obertura Leonora núm. 3 y la Fantasía coral en do menor, op. 80, de Ludwig van Beethoven, a cargo del Coro y la Orquesta del Teatro de Bellas Artes, bajo la dirección concertadora de Ludwig Carrasco y la dirección del Coro de Luis Manuel Sánchez.
Ese mismo mes se presenta una gala con el tenor Arturo Chacón Cruz, dedicada a la canción popular mexicana a través del repertorio de Juan Gabriel y José José, en una reinterpretación desde una perspectiva lírica que establece un diálogo entre géneros y públicos. La dirección concertadora estará a cargo de Abdiel Vázquez.
La Compañía Nacional de Ópera presentó su Temporada 2026, que apuesta por una visión contemporánea en diálogo con la tradición, destacando la diversidad de miradas, la colaboración institucional y el impulso a nuevas generaciones.
La programación subraya la presencia de mujeres… pic.twitter.com/4WRqXD2iRt
— Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura (@bellasartesinba) January 20, 2026
En mayo se presenta Carmina Burana, obra de gran relevancia histórica y afinidad con los principios artísticos de la Compañía Nacional de Ópera, como la excelencia interpretativa, la vocación pública y el diálogo entre tradición y vigencia musical, con la dirección huésped del Coro de Miguel Martínez.
En junio se llevará a cabo la XLIII edición del Concurso Nacional de Canto Carlo Morelli, certamen que desde hace más de cuatro décadas impulsa la proyección de jóvenes cantantes y contribuye a la renovación de la lírica mexicana.
Durante ese mismo mes, la programación sinfónica incluye la Sinfonía núm. 2 de Gustav Mahler, obra monumental que integra orquesta, coro y solistas, en una colaboración interinstitucional con la Orquesta Sinfónica Nacional, bajo la dirección de Ludwig Carrasco y la dirección huésped del Coro de Salvatore Caputo. Esta interpretación conjunta subraya la dimensión colectiva de la obra y consolida un ejercicio artístico de gran escala.
En septiembre se presenta Daphnis et Chloé, de Maurice Ravel, pieza coreográfica que destaca por su riqueza orquestal y su tratamiento coral sin palabras. Bajo la dirección concertadora de Alejo Pérez y la dirección huésped del Coro de Andrea Faidutti, la obra construye un paisaje sonoro continuo que acompaña el desarrollo dramático y coreográfico.
Como parte de las actividades del Estudio de la Ópera de Bellas Artes, se presentarán producciones propias de Le pauvre matelot, de Darius Milhaud y Jean Cocteau; Le dernier sorcier, de Pauline Viardot-García; Il trionfo dell’onore, de Alessandro Scarlatti, y Lost Highway, de Olga Neuwirth.