La directora de Jajack Movement, la coreógrafa surcoreana Yumi Kim, reparte flores de cerezo a las niñas que acudieron a su conversatorio en el Auditorio del estado de Guanajuato, mientras a sus espaldas se monta la escenografía de Samsara of Blossom, obra sobre los ciclos de la vida, para traer el pasado al presente.
“Samsara significa reencarnación, el ciclo vida, muerte, vida, lo pasado en el presente”, explica Yumi Kim a las jóvenes, que escuchan atentas a la bailarina, productora y docente de la danza en su país, acostumbrada a conversar con niños y adultos sobre sus aspiraciones y vocaciones artísticas.

El espectáculo, que funde la danza moderna con la tradicional coreana, en un despliegue visual y sonoro alrededor de la simbología del árbol de ciruelo, forma parte de la programación de la 53 edición del Festival Internacional Cervantino (FIC) en Guanajuato y del circuito en varios escenarios del país.
En entrevista, la directora de la compañía Jajack Movement detalla cómo será su debut en el festival este 14 y 15 de octubre, que ya tuvo sus primeras presentaciones en el Centro Nacional de las Artes (Cenart), el 9; en el teatro Julio Castillo del Centro Cultural del Bosque, el 11, y después continuará su gira por Pachuca (teatro San Francisco, el 18), Atizapán (teatro Zaragoza, el 22), Guadalajara (teatro Degollado, el 25) y regresa al estado de Guanajuato el 28 de octubre, a León (teatro Manuel Doblado).
La obra parte de la historia del erudito de la dinastía Joseon (1392-1897) Kim Si-seup, cuyo libro Tam-Mae-Do narra su viaje en busca de la flor de ciruelo, una de las “Cuatro Nobles”, junto con la orquídea, el crisantemo y el bambú, que simboliza la longevidad y la resistencia y prosperidad ante la adversidad.
Samsara of Blossom está dividida en 5 escenas: “Flor de ciruelo”, una enorme rama de ciruelo aparece, en la noche con nieve, y una bailarina entra con una rama del árbol sobre su cabeza; “Alas de Si-seup”, polen se dispersa en el aire, mezclado con el vuelo de abejas; “En busca de la flor de ciruelo”, Si-seup danza, elige permanecer en la realidad, aun ante el infortunio; “Mujeres tejiendo flores de ciruelo”, que danzan con flores en sus cabezas; y “Samsara de la flor de ciruelo”: la muerte de quien no alberga odio.
🇰🇷 La dinastía Joseon llega al Julio Castillo con danza contemporánea y tecnología 3D
El Centro Cultural del Bosque presenta Samsara of Blossom, obra del colectivo coreano Jajack Movement, que fusiona danza contemporánea, filosofía ancestral de Asia oriental y visuales… pic.twitter.com/aKG6yRkpiY
— Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura (@bellasartesinba) October 9, 2025
Jajack Movement retoma la tradición de la danza coreana
Con asistencia en la traducción de Jaeyoon Shin, la coreógrafa Yumi Kim explica cómo nació Jajack Movement, su compañía que retoma la tradición de la danza coreana con la contemporánea y el ballet.
“Empecé a bailar desde los ocho años y seguí haciéndolo hasta los 27, donde tuve oportunidad de bailar en una compañía de danza en Seúl. Después empecé a dar clases a jóvenes en la universidad y ahí empecé a crear mi propia obra. Por suerte, pude ganar una beca del gobierno y así cree Samsara of Blossom en 2021 y, a la par, Jajack Movement”; comenta la coreógrafa y bailarina sobre su colectivo.
Añade que Jajack Movement, formado por bailarines de distintas edades, tiene base en la danza tradicional coreana, pero los jóvenes aprenden también ballet, contemporáneo y folclórico, por que tienen un rango más amplio de habilidades, lo que reditúa en una mejor conversación con el público.
Sobre cómo mantener las tradiciones en el arte en un contexto de globalización, Yumi Kim, recuerda justamente en su respuesta la simbología que tiene en Corea la flor del ciruelo, ligada a la resistencia.
“Hay cosas del pasado que debemos mantener, especialmente en una época cuando hay tantos cambios en la sociedad. Algunos aspectos de ese pasado mantienen quizás algo ideal, o algo muy puro. Ese tipo de cosas pueden ser una filosofía que tenemos que guardar para la existencia humana. Si olvidamos ese tipo de cosas, la tradición, esta sociedad contemporánea va a caerse”, expone en la charla la coreógrafa.
La variedad de la programación del Cervantino también permite a los artistas participantes acercarse a otras expresiones y colegas y eso pasó con Yumi Kim y sus bailarinas, que en en el mismo escenario, el Auditorio del Estado, pudieron asistir a la polémica obra de la española Angélica Liddell, Terebrante.
“En nuestra vida hay muchas flores, pero cada quien le da un significado particular, y dependiendo del significado, las flores cambian. Es muy importante para mí como artista encontrar el origen de esto y cómo podría comunicarlo al público de una manera artística. Ayer pude ver la obra de Angélica Liddell en el Cervantino, muy impresionante, me encantó muchísimo, uso el flamenco para expresarse. Y al igual que ella quiero buscar a través de la danza, más que a mí misma, el motor de la vida en el plano filosófico, cómo llevarlo a la obra y cómo comunicarlo al público. Ese es mi deber como artista”, dice.

Y como cereza en ese árbol metafórico de los ciruelos, Yumi Kim también responde a de qué manera repercute en su quehacer artístico el boom de la cultura de Corea en el mundo, después de que artistas de ese país han gando premios en los principales festivales de cine del mundo, como la Palma de Oro en Cannes o el Oscar en Hollywood, el premio Nobel de Literatura con Han Kang o el auge de K-Pop.
“Lo que reflejamos los coreanos muy bien es lo que todo mundo quiere comentar. Por eso a tanta gente en el mundo le gusta mucho y disfruta mucho la cultura coreana. Y viceversa, los públicos en otras partes del mundo nos dan material para comentar, qué tendríamos que hablar. Y también es una oportunidad de sufrir juntos, llorar juntos o reír juntos, buscando una sensación común entre todos. Así podemos crear una circulación entre todos de mucha gente feliz. Estoy agradecida por eso”, concluye.


