La revolución de Gabriela Ortiz: horror convertido…

La revolución de Gabriela Ortiz: el horror convertido en una gran pieza sonora

‘Revolución diamantina’ tiene los sonidos perfectos, es intensa, es dulce, es contrastante, es emocionante, es dramática, es expresiva, es amor

Por María Hanneman Vera

Casi nunca escribo o tengo la oportunidad de publicar sobre algún evento musical. Hoy tengo una necesidad enorme de poner en palabras, si es que se puede, lo vivido el sábado 4 de julio en Bellas Artes.

Al margen del ambiente futbolero que se ha dado por la Copa del Mundo, en el Palacio de Bellas Artes se estaba gestionando una revolución. Por fin se estrenó en México la multipremiada obra de la maestra Gabriela Ortíz: el ballet Revolución diamantina.

Los organizadores del sello discográfico Urtext me habían invitado a la conferencia de prensa días antes, pero ese día estaba yo tocando en Saltillo.La revolución de Gabriela Ortiz: horror convertido…

Nunca, a propósito, quise escuchar el material, pues me encanta descubrir en vivo y a todo color obras recién compuestas. En mi estancia en España, no tuve la oportunidad de poderlo hacer. Pero coincidió el estreno en México con una pequeña gira que ando haciendo de este lado. Y en cuanto pudimos compramos boletos.

Revolución diamantina nace de la marcha del 8 de marzo del 2019, cuando la protesta ante la violencia contra nosotras tomó un giro al aventar por todos lados diamantina, glitter, brillante.

Revolución diamantina nace del dolor. Yo he estado en esas marchas. De hecho, la primera fue esa, la del 2019. La del 2020 no me dejaron participar porque ya había el rumor sobre la pandemia de covid, pero las siguientes marchas sí fui.La revolución de Gabriela Ortiz: horror convertido…

Cuando has sido violentada desde los 13 años, no de forma física, pero sí de forma verbal, psicológica y emocional, sólo por ser estudiante de piano, y sientes la magnitud que toman las raíces de los movimientos feministas al ver que todos los días en mi México matan un promedio de 11 mujeres al día, Revolución diamantina era más que necesaria, era urgente.

Durante seis actos de ballet, el cuerpo femenino es el centro, los gritos para nombrar la violencia, la unión de las mujeres, y una luz de esperanza de comunidad solidaria. Ah, pero la música… ufff, una maravilla.

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Todo el sábado 4 de julio fue temeroso, sonoro, doloroso, impactante, una mezcla de sentimientos que me tenía flotando en Bellas Artes, que para mí es el recito más bonito del universo.La revolución de Gabriela Ortiz: horror convertido…

Revolución diamantina tiene los sonidos perfectos, es intensa, es dulce, es contrastante, es emocionante, es dramática, es expresiva, es amor. Pero sobre todo muestra la magnitud del talento de la maestra Gabriela Ortíz.

La composición y uso de las percusiones tienen un papel fundamental, desde la fuerza y ritmos que acompañan al coro, hasta el llenar la pieza realmente del “sonido de la diamantina” con metales, vibráfono, colores.

Estos golpes, tanto fuertes, como suaves, nos remiten a los sonidos que usamos en Latinoamérica y que en esta obra, por la fuerza que tienen, nos ayudan a construir en nuestra cabeza una revolución, que nos puede llevar a los sonidos de las marchas, de la calle, de la manifestación vocal, de esos coros que hacen el pase de lista.La revolución de Gabriela Ortiz: horror convertido…

Los sonidos de la orquesta son realmente como estos colectivos que marchan con tambores y gritos coordinados a veces y otras no.  Se pueden vivir. Se pueden sentir.

Salimos muy emocionadas, movidas. “El violador eres tú”, la frase que se utilizó en esta puesta en escena, haciendo referencia a los cantos que empezaron por un colectivo chileno y que dieron la vuelta al mundo, sonaba en mi cabeza.

Me parece, creo y siento, que cuando se hacen las marchas, se pintan monumentos, se hacen pases de lista, se prenden bengalas, se llega al Zócalo… hay muchas personas que nos dicen: “No son formas”. Pues ahí está su nueva forma, el horror que se vive se convierte en una obra de belleza dolorosa que debería presentarse por todo el país.

Revolución Diamantina, de una calidad insuperable

No es una obra cualquiera, es una obra de una calidad insuperable y multipremiada; desde su trinchera, la maestra Gabriela Ortiz se une a estas manifestaciones. Por eso creo que es ella es una verdadera revolución musical del país.

Si no la pueden ir a ver, escúchenla, esta en todas las plataformas grabada con Gustavo Dudamel, otro de mis héroes, con la Filarmónica de Los Ángeles. Pero es imperdible. Gracias maestra, gracias, por convertir lo horrible en una gran pieza sonora.

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