Amin Maalouf Premio Lenguas Romances nobel titanic

Amin Maalouf: en un mundo como el ‘Titanic’, de qué sirve ser Nobel

El ganador del Premio de Lenguas Romances FIL 2025 dice en este par de charlas, que figuran como una sola en el libro ‘Voces y ecos literarios’ de Alfredo Campos Villeda, que «la Historia no es otra cosa que el relato de la aventura humana»

La gran pasión de Amin Maalouf (Líbano, 1949) es la Historia, porque “no es otra cosa que el relato de la aventura humana y constituye una reserva inagotable de personajes”. Sin embargo, su fuente principal en el terreno de la creación es la observación del mundo, que cultiva desde la infancia y acomete a la fecha exprimiendo los temas que le atrapan en horas de solitaria lectura en su estudio.

Autor de ficción como su aclamada novela León el Africano y de ensayos como el distópico El naufragio de las civilizaciones, el escritor franco-libanés ha sido distinguido con prestigiosos reconocimientos como los premios Goncourt[1] y Príncipe de Asturias[2], además de ser miembro de la Academia Francesa de las Letras desde 2012. A propósito del lanzamiento de su libro Nuestros inesperados hermanos[3], publicada en México, como los anteriores, por Alianza Editorial, se concreta este intercambio en francés por correo electrónico.Amin Maalouf Premio Lenguas Romances nobel titanic

—Hábleme de sus personajes de fábula, que en momentos recuerdan a los Tahar Ben Jelloun[4] y Salman Rushdie[5], en novelas como León el Africano y Nuestros inesperados hermanos.

—La gran pasión de mi vida es la Historia, que no es otra cosa que el relato de “la aventura humana”. Constituye una reserva inagotable de personajes, de hechos, de dramas, de ideas, y está omnipresente en todo lo que escribo, tanto en las novelas como en los ensayos. Algunas veces las figuras históricas están en el corazón de la intriga, como en el caso de León el Africano, y en otras aparecen simplemente como testigos lejanos de la forma que lo hace Empédocles en Nuestros inesperados hermanos.

Así presenta Maalouf a su personaje principal en León el Africano: “A mí, Hasan, hijo de Mohamed el alamín, a mí, Juan de León de Médicis, circuncidado por la mano de un barbero y bautizado por la mano de un papa, me llaman hoy el Africano, pero ni de África, ni de Europa, ni de Arabia soy. Me llaman también el Granadino, el Fesí, el Zayyati, pero no procedo de ningún país, de ninguna ciudad, de ninguna tribu. Soy hijo del camino, caravana es mi patria y mi vida la más inesperada travesía”[6].Amin Maalouf Premio Lenguas Romances nobel titanic

—Usted dice que nació en un universo levantino y recuerda que no hay un país que lleve ese nombre. Sin embargo, en el terreno literario, ¿hay una literatura de Levante o hay muchas literaturas de esa región? ¿Hay quizás una literatura árabe?

—Hay autores levantinos en muchas lenguas. En árabe, en francés, en inglés, en turco, en hebreo, en griego, en italiano, etcétera. No sé si hay que hablar de una “literatura levantina”. Pero sí sé que hay un estado del espíritu, una forma de cosmopolitismo, una cierta nostalgia por las sociedades plurales, sea cual sea su lengua…

—Usted es un escritor libanés que pertenece a la Academia Francesa. ¿Quién es su autor árabe favorito? ¿Quién es su autor francés favorito?

—Entre los escritores en lengua francesa tengo una predilección particular por Albert Camus[7], tanto por su estilo como por su exigencia ética. Entre los del mundo árabe admiro la fuerza poética de Mahmoud Darwich[8].

Escritor de ficción, Maalouf ve nociones muy distintas entre la non-fiction, que abarca la gran mayoría de obras publicadas en el mundo y la mayor parte de lo que lee y una buena parte de lo que él escribe, y la autoficción, un género literario relativamente reciente en el que el autor se suma como personaje de una historia que él ha vivido, pero que trata con formato novelesco. “No es un género que me atraiga mucho, ni como autor ni como lector”, confiesa.

—Hábleme por favor de su proceso creativo: ¿inspiración, estudio, musas, lecturas, memorias…?

—Mi fuente principal es la observación del mundo, que practico con pasión desde mi infancia y jamás he abandonado. Cuando se producen hechos importantes, los sigo minuto a minuto y paso mucho tiempo leyendo. Cuando algo me intriga, leo todo lo que hallo al respecto e intento familiarizarme con el tema. Ahora, hay que decir que soy un solitario. Entro por la mañana a mi estudio y ahí estoy a veces hasta la noche, porque cuando leo y escribo, no experimento fatiga alguna trabajando.Amin Maalouf Premio Lenguas Romances nobel titanic

—Usted es periodista: ¿sobrevivirá el periódico impreso?

—Creo que continuará en declive. Lo lamento a título personal, considerando que yo crecí en ese universo. Mis más lindos recuerdos infantiles son cuando mi padre me llevaba al periódico, a la rotativa. Pero es evidente que todo el mundo de los medios de comunicación se está transformando de forma profunda y será irreconocible para los de mi generación.

—¿Conoce escritores mexicanos? ¿Quién es su favorito?

—No soy un gran conocedor de la literatura contemporánea, ni siquiera de mi país adoptivo ni de mi país natal. Claro, leo a menudo obras que me recomiendan y converso a veces con autores. Fue así como un día conviví con Carlos Fuentes en un estudio de Radio France, del que guardo un buen recuerdo. Pero no me siento competente para hablar de un escritor favorito.

—¿Qué autor es su candidato para el Premio Nobel?

—Siendo mi conocimiento de la literatura contemporánea tan fragmentado, como le decía, no puedo designar un candidato. Por lo demás, no es así como funciona mi espíritu. No me pregunto jamás quién ganará este o aquel premio. En un mundo que toma la ruta del Titanic, ¿de qué sirve ocupar el mejor gabinete?

***

Sin incurrir en el pesimismo y la desesperanza, como él mismo ataja, el autor pinta en su libro El naufragio de las civilizaciones[9] un desastre inminente y un futuro desconcertante, el eventual fin de la aventura humana. Escribe en el prólogo que ve el mundo como un trasatlántico moderno, seguro de sí mismo, como el Titanic, que avanza con pompa hacia su pérdida: “Voy a bordo con todos mis contemporáneos”.

—Señor Maalouf, después de leer su ensayo El naufragio de las civilizaciones, parece que todo está perdido…

—Sigo creyendo que “no siempre lo peor es cierto”, siguiendo la bella fórmula de Pedro Calderón de la Barca. El porvenir no está escrito en ninguna parte, porque nos corresponde escribirlo. Para hacerlo, debemos acometer con lucidez las realidades del mundo, tomar conciencia plena de los riesgos de “naufragio” e imaginar soluciones. Es nuestra tarea absoluta si queremos preservar el futuro de nuestros hijos y nuestros nietos.

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—¿Acaso no es un libro distópico?

—En este ensayo sólo quise ser lúcido, no busqué transformar la realidad del mundo en una distopía y me conformé con describirla, “decodificarla” para de algún modo mostrar hasta qué punto ha devenido peligrosa. A decir verdad, es todavía más inquietante de lo que yo pueda haber dicho, como la pandemia ha demostrado ampliamente. La situación empeora, es innegable.

«Francis Fukuyama era más bien optimista, ya que planteaba en resumen que la Historia acababa de tener un “final feliz” con el fin del régimen soviético y el triunfo definitivo de las democracias. El choque de civilizaciones de Samuel Huntington contrariaba este optimismo con el argumento de que aun si la guerra fría había terminado, venían más problemas y serían más identitarios que ideológicos. Hoy sabemos que la crisis que afecta a las civilizaciones humanas amenaza su existencia y el propio futuro de nuestra especie».Amin Maalouf Premio Lenguas Romances nobel titanic

—Viendo los resultados después de cada guerra, sean regionales o mundiales, ¿se puede hablar de ganadores y perdedores? Usted se refiere al tema a propósito del conflicto árabe-israelí.

—Soy de los que esperan siempre que los conflictos se resuelvan con una reconciliación, que es lo mejor para todos los protagonistas y para el resto del mundo. En cuanto al caso de Medio Oriente, queda claro que muchos problemas a lo largo del planeta se habrían evitado de haberse sabido encontrar una solución adecuada y equilibrada. Pero eso no sucedió. Muchos árabes sienten que fueron abandonados por el mundo entero, lo que los lleva a la desesperación y a veces al suicidio. Y muchos israelíes se consideran invencibles y sin necesidad de tener en cuenta la angustia de los árabes.

—¿Persiste un nuevo orden mundial después de la caída del Muro de Berlín o eventos como la pandemia han generado uno más actual?

—Uno de los dramas de nuestra época es que Estados Unidos, el gran ganador de la guerra fría, no ha juzgado útil la reconstrucción de un orden mundial equilibrado, imaginándose que tendría así las manos libres para proceder a su antojo. En mi opinión fue una falla grave, porque en vez de consolidar su liderazgo con un nuevo orden global, ha sufrido una erosión continua que se agrava con cada intervención militar y cada cambio de gobierno en la Casa Blanca. En cuanto a la crisis sanitaria, no descarto que sea en el futuro el indicador del declive de varios países hoy poderosos y ricos.

—Usted dice que la guerra fría no puede volver, porque la Historia no funciona así, pero justo ahora Joe Biden llama “asesino” a Vladímir Putin[10]

—La actitud de Joe Biden denota sobre todo una forma de demostrar su determinación, de desmarcarse de su antecesor[11], del que se ha dicho que era el candidato de Putin. Pero solo se trata de peripecias comunes de inicio de mandato. En los años y decenios por venir sí que habrá una nueva guerra fría, pero en la que más bien China, no Rusia, será el principal adversario de Estados Unidos.

—Si Estados Unidos fracasó como piloto y Europa como copiloto, como ha escrito usted, ¿qué esperanza queda al mundo? ¿Quién puede ser ese comandante del trasatlántico en problemas?Amin Maalouf Premio Lenguas Romances nobel titanic

—Ambos han fracasado, innegablemente. Estados Unidos, porque no ha querido construir un orden mundial que limite su margen de maniobra. Europa, porque no se ha atrevido a transformarse en una gran potencia global. Esto no quiere decir que los demás actores lo hayan hecho mejor. El mundo no requiere un nuevo líder, sino una gobernanza colectiva en la que todos los países puedan reconocerse y hacer oír sus voces.

***

En el epílogo de El naufragio…, Maalouf escribe : “Qué triste sería que el trasatlántico de los hombres siguiera navegando así hacia su perdición, inconsciente del peligro, convencido de ser indestructible, como tiempo atrás el Titanic, antes de hundirse, en la oscuridad, al chocar contra su fatídica montaña de hielo, mientras la orquesta tocaba Más cerca de ti, oh, Señor, y el champán corría a raudales”[12].

La entrevista a Amin Maalouf forma parte del libro Voces y ecos literarios

[1] Francia, 1988.
[2] España, 2010
[3] Maalouf, Amin, Alianza Editorial, 2020, 296 pp.
[4] Escritor marroquí (1944-)
[5] Escritor indobritánico (1947-)
[6] Maalouf, Amin, León el Africano, Alianza Editorial, 2012, p. 11.
[7] Filósofo y narrador francés de origen argelino, ganador del Premio Nobel de Literatura 1957. (N. del A.).
[8] Escritor árabe considerado el poeta nacional palestino (1941-2008). (N. del A.).
[9] Maalouf, Amin, El naufragio de las civilizaciones, Alianza Editorial, 276 pp.
[10] La entrevista tuvo lugar en 2021, un año antes de la invasión rusa a Ucrania. (N. del A.)
[11] Se refiere a Donald Trump, presidente de EU de 2017 a 2021. (N. del A.)
[12] Op. Cit. P. 275.

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