El cuarteto KerreKe viene a Ciudad de México a presentar su álbum ganador del Latin Grammy 2025 a Mejor álbum folclórico, Joropango, en un concierto único este jueves 5 de marzo, en Foro Del Tejedor a las 20:30.
La banda, integrada por la veracruzana Cynthia Bagué, el venezolano César Sánchez y los colombianos Larry Coll y Jorge Gio Montañez también hará un recorrido musical por su carrera de una década, en la que la fusión de ritmos populares latinoamericanos ha dado lo que llaman ellos “Folclor de Miami”.
Cynthia Bagué cuenta a Fusilerías cómo llegan al espacio de Álvaro Obregón 86 (Roma), con un Latin Grammy y tres discos, producidos por Julio Bagué, ficha clave para fusionar tres folclores americanos.
Es el productor de los tres discos y es con quien comenzó todo este desarrollo musical.
—Su debut en México se antoja que será una celebración.
—Sí, cariño, va a ser una celebración enorme, imagínate. Es la primera vez que venimos a México con KerreKe. Traemos este disco que acaba de ganar el Latin Grammy como Mejor álbum folclórico. Es nuestro tercer álbum de estudio y nos llevó dos años hacerlo. Además, cumplimos 10 años juntos en Miami, somos dos colombianos, un venezolano y yo, que soy veracruzana.
—¿Cómo lograron la fusión de tantos ritmos tan diferentes, aunque con herencia común?
—Ha sido algo muy orgánico. Cuando llegué a Miami, quería fusionar mi folclor. Soy veracruzana y quería encontrar a otros músicos que entendieran lo que yo traía y lo que quería hacer. Y resultó que no había muchos músicos mexicanos en Miami, había más gente de toda Latinoamérica, porque los mexicanos tienden más a irse a Los Ángeles, a Texas. Y entonces comencé a tocar con estos chicos de Colombia y de Venezuela, que se volvieron parte de mi familia. Y cuando yo les mostraba mi folclor, me decían: “Ah, eso suena como el joropo, como el folclor nuestro, colombiano-venezolano”.
“Pero la raíz es el fandango. Cuando el fandango llega a las Américas, obviamente cada país lo interpretó de manera diferente y le puso su instrumentación distinta. Pero el seis por ocho, que es el ritmo, la métrica que lleva el fandango, es el mismo en todos los países, ya sea joropo o huapango o lo sones. Así que fue muy sencillo, la verdad, fusionarlo. Solamente estamos trayendo lo mejor de nuestra cultura, de cada uno de nuestros países y poniéndolo en una misma amalgama de sonidos”.
—¿Y cómo se puede llamar folclor algo tan nuevo como lo que ustedes crean?
—Porque al final de cuentas todos venimos de la misma raíz. Tiene que ver con el fandango. Nosotros ya, de una manera más simpática, decimos que es el folclor de Miami, porque es el sitio en donde nos encontramos personas de lugares distintos. Pero sí es folclor, pero es folclor contemporáneo, folclor folclonado. Es un folclor que, sin querer, hemos encontrado la manera de hacerlo escuchar a personas de otras nacionalidades que lo sienten suyo también. Es muy curioso, pero cuando un venezolano escucha nuestra música, a mí han venido a preguntarme: “¿Y por qué quisiste cantar folclor venezolano si eres mexicana?”. No es que sea folclor venezolano; es que es el folclor de todos nosotros. Y eso cuando tú estás fuera de tu país, lejos de tu tierra, es algo que tú añoras. Y buscas lo mejor de tu cultura, todas esas cosas que tú extrañas y las traes contigo y forman parte de tu vida, eso también es folclor.
—¿A qué atribuiría entonces el haber logrado una nueva opción musical: a la globalización, a la migración o a la música en sí misma?
—Yo creo que a todo. Porque en primer lugar se dio por inmigrantes. KerreKe es una banda hecha de inmigrantes de toda Latinoamérica, de Colombia, de Venezuela y de México, que vivimos en Estados Unidos. Pero, claro, tiene que ver con la globalización, porque gracias a la globalización nosotros hemos podido escuchar música de todas partes. Y también tiene que ver con que hoy en día, gracias a las redes sociales, gracias a que tenemos mucho más acceso al mundo, en donde quiera que estés puedes saber lo que estás viendo al otro lado del mundo. Eso te da la oportunidad de poder fusionar tu música, y de alguna manera desarrollarla. Tú me preguntabas, ¿por qué es un folclor si no es netamente el folclor? Bueno, lanzamos todo nuestro corazón y se lo entregamos a nuestra gente, y que ella la reciba como quieran interpretarla cada una de las personas que la escuchen.
—Me refería a folclor como tradición; es decir, a una raíz. Y en KerreKe vemos varias raíces.
—Sí, pero si tú pones dos raíces juntas, esas dos raíces, aunque sean de flores diferentes, esas dos raíces se van a unir. Y eso es lo que hemos hecho nosotros. Yo no soy colombiana, yo no soy venezolana, y yo respeto mucho las raíces de ellos. Cada uno de los músicos ha traído su raíz.
—Y cómo explicó a sus compañeros músicos la palabra “querreque”, tan mexicana, tan veracruzana.
—Ja, ja, ja. Sí. Cuando estábamos buscando el nombre para la banda, les pedí que consideraran “Querreque”, claro, porque soy jarocha y para mí representa mucho. Y me decían: “¿Pero qué es eso de querreque? No entiendo qué significa querreque y nadie lo va a entender porque es muy regional”. Sí, pero el sonido de querreque viene precisamente por el nombre náhuatl del pájaro carpintero, el sonido que hace. Y es una canción donde a través de coplas la gente va haciendo como retos, se van diciendo frases dos cantantes a través de coplas. Como el pájaro carpintero es muy ruidoso, a ese sonido le llamaron querreque. Y, nada, se los conté así. Y les pareció divertido, cool la idea. Y así llamamos a la banda, pero como parte de la evolución sustituimos las Q por las K y ahora nos llamamos KerreKe.
—¿Qué es en su carrera su álbum Joropango, ganador del Latin Grammy?
—Es muy importante porque es el tercer disco y nos dio la oportunidad de poder llevarlo a muchos más lugares. Por eso ha sido tan mágico. Pero no solo eso. Joropango, cuando tú lo escuchas de arriba abajo, es un acto de fe. Es un disco esperanzador, lleno de color, de magia. Comenzó a escribirse en la pandemia y tardó dos años en terminarse porque fue cuidado a detalle, bordado a mano. Más que una producción discográfica es un trabajo artesanal con muchísimo cuidado y amor. Y eso es Joropango.
Ganadores del Latin Grammy® al Mejor Álbum Folclórico, @kerrekemusic llega con su sonido contemporáneo que fusiona joropo, huapango y ritmos latinoamericanos desde una mirada moderna.
📅Jueves 5 de marzo, 8:30 p.m.
🎟️Boletos: https://t.co/V6roPmRuxc
📍 Colonia Roma, CDMX. pic.twitter.com/GlgIgznAhQ— Foro del Tejedor (@ForodelTejedor) February 17, 2026
—¿Cómo se integra Joropango a sus espectáculos?
—Para este show del 5 de marzo, por supuesto, la gente va a poder escuchar nuestro Joropango y al mismo tiempo temas del primero y del segundo disco, porque obviamente esto nos ha llevado a una evolución musical. Tenemos 10 años juntos. Y vienen temas que son covers de los primeros discos, pero que están al ritmo y con el sonido peculiar de KerreKe. Este álbum ganó el Grammy Latino.
—Usted habla de esperanza. Ante la situación actual en EU, con la política antiinmigrante, ¿qué mensaje tiene Joropango y KerreKe para la población allá?
—Que no pueden perder la fe. Tienen que seguir. Uno no puede vivir con miedo. Ha sido muy desafortunado y es muy doloroso lo que están viviendo muchos de nuestros amigos y compatriotas inmigrantes en EU. Pero no podemos vivir con miedo. Parte de todo esto que está sucediendo es porque hay gente que nos tiene miedo porque no nos conoce, no entiende nuestra cultura y cree que nosotros vamos a cambiar su cultura, pero, en realidad, no. Nosotros estamos llegando a otro país abrazando nuestra propia cultura, la cultura de nuestros países, de la cual nos sentimos muy orgullosos, y la presentamos a EU representando cada uno de nuestros países, con amor, orgullo y la sabiduría de nuestros ancestros, que nos han dado culturalmente y nos han heredado el orgullo de ser latinoamericanos, en mi caso, mexicana. Y ese disco te hace sentir todo eso. Es un momento muy álgido, difícil, muy triste. Pero, recordemos que de los peores momentos es de donde podemos sacar nuestras más grandes fortalezas. Y creo que eso es en lo que tenemos que enfocarnos.
—¿Y cómo le explicaría a un marciano a qué suena KerreKe?
—Qué bonita pregunta! Le diría que suena al corazón.



