El Museo del Estanquillo, Colecciones Carlos Monsiváis, inauguró la exposición Roberto Ruiz. Gigante de la miniatura, dedicada a uno de los grandes exponentes del arte popular mexicano del siglo XX.
La exposición surge de la selección de obra de Beatriz Sánchez Monsiváis, y fue curada por los hermanos Ruiz, quienes han continuado el legado artístico de su padre.
«Aquí podrán recorrer la trayectoria de nuestro padre, desde sus primeros apuntes hasta sus obras finales. Cada pieza es testimonio de su dedicación y de una vida entera dedicada al arte miniatura”, comentó José Manuel Ruiz Salazar, curador e hijo del artista.
Esta muestra rinde homenaje a Roberto Ruiz, artista autodidacta originario de Oaxaca, reconocido por su maestría en la escultura en miniatura tallada en hueso. Su trabajo ha sido galardonado a nivel nacional e internacional, destacando el Premio Nacional de Ciencias y Artes en el Campo de Artes y Tradiciones Populares (1988) y la Presea Estado de México “León Guzmán” al mérito artístico (2005), entre otros.
A través de más de 600 piezas, el público podrá adentrarse en el universo creativo del maestro Ruiz, explorando una variedad temática que incluye esqueletos, arcángeles, escenas cotidianas, estampas religiosas, héroes nacionales y sus famosas catrinas, inspiradas en la obra gráfica de José Guadalupe Posada, a quien consideraba su mentor espiritual.
El acervo expuesto proviene en su totalidad de la colección personal del escritor Carlos Monsiváis, quien admiró profundamente la obra del artista y lo llamó el “Gigante de la miniatura”, título que da nombre a esta exposición.
«Esta exposición también representa nuestro compromiso como segunda generación de escultores en hueso. Agradecemos profundamente al museo y a la familia Monsiváis por permitir que esta historia siga viva.» expresó Abraham Ruiz Salazar.
Calaveras, catrinas, arcángeles y diablos; estampas religiosas, héroes nacionales y escenas de la vida cotidiana… son algunos de los temas que inspiraron a Roberto Ruiz para esculpir sus pequeñas pero grandiosas obras de arte. 💀👼🏼👺✝️🇲🇽 pic.twitter.com/B7FpCNqNns
— Museo del Estanquillo (@m_estanquillo) July 16, 2025
Reúnen acervo del escultor Roberto Ruiz
El legado del escultor continúa a través de la obra de sus hijos, José Manuel y Abraham Ruíz, quienes aprendieron desde pequeños a esculpir ob servando a su padre. Una veintena de sus piezas también forman parte de esta exposición, dando testimonio de una tradición que se transforma y permanece.
Las obras de Roberto Ruiz no solo forman parte de importantes colecciones institucionales como el Fondo Nacional para el Fomento de las Artesanías, el Fondo Cultural Banamex o el Museo de Culturas Populares del Instituto Mexiquense de Cultura, sino que también han sido adquiridas por destacadas figuras públicas, entre ellas la Reina Isabel II de Inglaterra.
La exposición Roberto Ruiz. Gigante de la miniatura, dedicada a uno de los grandes escultores del arte popular mexicano del siglo XX. Con más de 600 piezas talladas en hueso —realizadas entre las décadas de 1960 y 1990—, la muestra revaloriza lo artesanal como una forma de arte de enorme riqueza simbólica.
La presentación a medios contó con la participación de los hermanos José Manuel y Abraham Ruiz Salazar, hijos del artista y curadores de la exposición.
La muestra fue posible gracias a la selección de obra realizada por Beatriz Sánchez Monsiváis y está integrada por piezas provenientes de la colección personal del escritor Carlos Monsiváis, quien apreció profundamente la obra de Roberto Ruiz y lo nombró con afecto “el Gigante de la miniatura”.
Roberto Ruiz. Gigante de la miniatura permanecerá abierta al público hasta diciembre del presente año, en la sala 3 del Museo del Estanquillo ubicado en Isabel la Católica 26, Centro Histórico, Ciudad de México.
La entrada es libre, así que no pierdas la oportunidad de visitar y admirar las obras de uno de los escultores más grandes de la miniatura en nuestro país.
La exposición revaloriza el arte popular mexicano y su relación con la tradición artesanal, las miniaturas de Ruiz dialogan con coleccionistas e instituciones nacionales e internacionales, mostrando cómo el hueso, un material humilde, se transforma en obra maestra de refinada técnica y enorme contenido simbólico.



