Pudo haber cantado sólo “Torn” y con eso habría hecho pedazos a sus cientos de fanáticos y fanáticas. Pero Natalie Imbruglia estaba festejando en La Maraka, en la primera de sus cuatro fechas de febrero, su cumpleaños número 51, medio siglo +1 de esa joven post grunge que hace tres décadas viralizó el dolor de la decepción amorosa para toda una generación, con una canción y un video y sus ojos tristes.
Y “Torn”, justo “Torn”, fue el último tema que se escuchó la noche del miércoles 4 de febrero en el escenario del centro de espectáculos de Eugenia y Mitla, pero no con esa voz todavía aniñada de la australiana, quien abandonó la sala con su gigante figura diminuta mientras se enjugaba unas lágrimas.

No. Tres sorpresas se llevó Imbruglia al final de un largo día que consumó y consumió con luz de estrellas 51 años de vida, por más que entre algunas canciones la siempre jovencita preguntaba al auditorio con picardía, en su debut en México: “¿Y siguen aquí?”. Primero un “Happy Birthday”, que comenzó a cantarle en coro el respetable poco después de un par de temas del concierto que arrancó minutos antes de las 22 horas, 21:51, pa’ ser precisos, pero ¿quién contaba los segundos pa’ escucharla?
Después, al cerrar el concierto oficial con “Big Mistake”, se apareció la segunda sorpresa: los mariachis llegaron. Y Ernesto, el anfitrión de La Maraka, subió al escenario con un pastel de cumpleaños mientras mariachis y cantineros, mariachis y el público entero, mariachis y periodistas, mariachis y los meseros, dieron gracias a Doña Natalia por poco más de esa hora de nostalgia noventera cantando, que actualizó con par de novedades, ‘ora sí, a la mexicana, con “Las Mañanitas”.
Y en la fresca y perfumada nochecita de su santo, recibió la Bienamada australiana la dulzura de ese mexicano canto, aunque ya algún corazón roto, agradecido por tantos años, le había llevado a la reja del escenario, un fresco ramo de flores, rosas rojas, y su bolsita de regalo, a la Chinita de nuestros amores.

Y ya quitándose todos las máscaras porque ya era el colmo de estar feliz, los fans le echaron porra a todo vapor. Y la cantante, que por supuesto no entendió qué demonios significaba eso de “¡A la bio a la bao a la bim bom ba!”, que por supuesto ningún mexicano tampoco sabe qué es pero lo canta, abrió sus tremendos ojos más allá de lo que el famoso video oficial de “Torn” le hubiese legalmente permitido.
Y los mariachis callaron. Natalie Imbruglia estaba llorando. Y mientras aseguraba que era el mejor cumpleaños de su vida, los mariachis tocaron. Se escuchaba bajito cuando rasgaban el guitarrón, raspaban el violín, ya con trompetas sordas, suavecito, sólo para la festejada, que cuando se dio cuenta de qué estaba tocando aquel sexteto, peló again los ojos y exclamó: “¡Oh, my god! ¿Is ‘Torn’?”. Oh, my God. Sí, era “Torn” en la versión mariachi de cumpleaños, que fue la última magia de esa gran noche.
Casi una veintena de temas cantó Natalie Imbruglia en su primer concierto en México: “What it Feels Like” quitó el frío más que cualquier bebida que se sirviera en las mesas. Luego “Whising I Was Here”, “One More Addiction”… La cantante presentó a su banda. Cantó. Volvió a cantar. El público cantó con ella “Wrong Impression”, saltaron los celulares; nadie lo sabía, pero lo sospechaba, un par de temas más, quizás, y vendría el clímax. Una más: “Impressed”. Ya muchos de pie. Y luego la que todos sabían: “Torn”.

Ya nadie estaba en su asiento. Si uno se para, se paran todos, la democracia odiosa de los conciertos. O todos parados o todos rabones. Así estaba pensada la noche. Cantar un himno, no nacional, universal, al dolor. Pero tampoco uno se iba a ir adolorido. Natalie Imbruglia dio de pilón: “That Day”, “City” y “Big Mistake”. ¿Gran error? Para nada: era ya el dolor que se transmuta en la venganza de un amor abollado.
“You’ve forgotten how it started. / Close your eyes. / Think of all the bubbles of love we made. / And you’re down on your knees. / It’s too late, oh don’t come crawlin’ / And you lie by my feet. / What a big mistake, I see you fallin’…” La sublimación. Era Natalie Imbruglia en su festejo por sus 51 inviernos.
La cantante australiana ofrecerá tres conciertos más en La Maraka en febrero. Uno para San Valentín.
La intérprete de White Lilies Island (2001) y Counting Down the Days (2005) se presentará otro miércoles, el 11 de febrero, y luego dos fechas más el viernes 13 y el sábado 14 del Mes del Amor.

Natalie Imbruglia, representante del pop australiano
Imbruglia (Sydney, 4 de febrero de 1975) se convirtió en una de las voces femeninas icónicas de los 90 con temas como “Torn”, incluido en su álbum debut Left of the Middle (1997), que vendió 7 millones de copias y le valió la nominación al Grammy y el Brit Award como mejor artista mujer internacional.
La revista Rolling Stone incluyó “Torn” en su lista de las 50 mejores canciones de la década de los 90. Left of the Middle también lanzó temas como “Big Mistake”, “Whishing I Was There” o “Impressed”.
Aunque una generación más joven, Natalie Imbruglia se convirtió en representante del pop australiano junto con su compatriota Kylie Minogue (1968), ambas herederas del camino que abrió en la música internacional y en el cine y tv de cuatro décadas desde los 70 la legendaria Olivia Newton-John (1948).

Sus ojos grises, su corte de pelo inicial à la garçon, su look cercano al grunge, con mezcla de inocencia perpetua, lanzaron una carrera musical que ha llegado a tres décadas, aunque Imbruglia antes experimentó éxito visual en la televisión, como Beth Brennan en la telenovela australiana Neighbourns.
Paralela a su carrera musical, siguió en el cine y la televisión, en cintas como Johnny English y o como jueza en The X Factor Australia. Su capacidad de reinventarse ha sido constante, siempre fiel a esa esencia de artista que entiende la fragilidad como una forma de belleza. A sus 50 años, vuelve a los escenarios y elige a México para 4 fechas importantes en producción a cargo de la promotora En Live.
Su más reciente álbum de estudio es Firebird (2021), con temas como “Built it Better”, “Nothing Missing”, “On my Way”, “Just Like Old Times” y “Human Touch”, que apelan a la nostalgia del inicio.
Natalie Imbruglia es una de las dos leyendas australianas que estarán este año en La Maraka. El 2 mayo próximo, Colin Hay trae ni más ni menos el sonido ochentero de los maravilloso Men at Work. Salud.
La cantante y actriz británica Natalie Imbruglia en #MéxicoCity #CiudaddeMéxico #CDMX pic.twitter.com/Rq1Xj2mVwo
— Santiago 🇲🇽 (@IRREVERENT7) February 5, 2026