Las sociedades de Latinoamérica, aunque diversas, tienen un elemento en común que las une y es el dolor y el daño a su entramado social. Esa esencia es la que logra rescatar Cometierra, la serie que se transmite por la plataforma de streaming Prime Video.
En la serie, Aylín, quien es una adolescente, descubre un poder sobrenatural a raíz de sucesos trágicos: puede localizar a personas desaparecidas cada vez que come tierra. Esta cualidad la llevará a involucrarse en la búsqueda de su maestra desaparecida.
En el proceso se encontrará con obstáculos muy oscuros y será acompañada por su hermano Walter; descubrirá secretos familiares y la responsabilidad del padre en la muerte de su madre, lo que la lleva en momentos a renegar de los riesgos que implica para ella y sus cercanos este don sobrenatural.

En la novela original de Dolores Reyes, la historia de Cometierra se desarrolla en Buenos Aires, Argentina. Sin embargo, para efectos de la serie está ambientada en la Ciudad de México. Como sea, el peso de esta historia es la desgracia que, sin importar nacionalidades, como latinos vivimos: la tragedia de las desapariciones.
Si bien hace décadas el drama de las desapariciones era encabezado por regímenes autoritarios hoy poco o nada tienen que ver con lo ideológico. Expertos consultados por DW en 2023, en el contexto del Día de las Desapariciones Forzadas, indican que las dinámicas de este fenómeno han cambiado.
«Ya no se trata de desapariciones perpetradas por regímenes autoritarios que buscan silenciar al disidente ideológico», dice a DW Juan Pablo Albán Alencastro, académico y miembro del Comité contra la Desaparición Forzada (CED)de la ONU. «Ahora se trata de desapariciones cometidas por bandas de la delincuencia organizada para garantizar la actividad ilícita que llevan a cabo, en la cual también están involucrados agentes del Estado, que apoyan la actividad de estas bandas».
Cometierra y las buscadoras
Aylin encarna a las madres buscadoras, que por igual en su momento en Argentina como ahora en México buscan a los suyos, pero en el hacerlo conllevan el riesgo de morir ellas también a causa de esto.
Sólo en México, de acuerdo con la organización Iniciativa Mesoamericana de Mujeres Defensoras de Derechos Humanos (IM-Defensoras), 16 madres buscadoras han sido asesinadas desde el 2019 a la fecha. El mismo organismo reporta que entre el 2020 y 2024 se registraron en total mil 383 agresiones contra 321 defensoras y 22 organizaciones, como desaparición forzada, amenazas, secuestros, hostigamiento y limitaciones en el acceso a la justicia.
La serie logra esa fusión con la realidad: sin ser un documental captura el dolor cotidiano de estas tragedias sin evocar alguna en especifico. De manera indirecta aborda la violencia intrafamiliar y de género, algo tan extendido en todo Latinoamerica.
Definitivamente Cometierra es una serie que nos representa, para nuestra desgracia.